La vida de un Ángel
Para cambiar el mundo, el cambio comienza en nosotros mismo, depende de muchos factores entre ellos, el aceptarlos tal y como somos, con nuestras cualidades y defectos.
Uno de los temas que hemos visto más en nuestro planeta es la discriminación, especialmente a los discapacitados, a esas personas que no cuentan con todas las capacidades con las que comúnmente nace el ser humano, una de ellas son las personas llamadas ángeles del amor, me refiero a las personas con síndrome de Down.
¿Sabes qué es?
El síndrome de Down es una anormalidad causada por la presencia de material genético extra del cromosoma 21. Normalmente, cada persona tiene 23 pares de cromosomas, ó 46 en total, y hereda un cromosoma por par del óvulo de la madre y uno del espermatozoide del padre. En situaciones normales, la unión de un óvulo y un espermatozoide da como resultado un óvulo fertilizado con 46 cromosomas.
A veces algo sale mal antes de la fertilización. Algún óvulo o espermatozoide en desarrollo pueden dividirse de manera incorrecta y producir un óvulo o espermatozoide con un cromosoma 21 de más. Cuando este espermatozoide u óvulo se une con otro normal, el embrión resultante tiene 47 cromosomas en lugar de 46. El síndrome de Down se conoce como trisomía 21 ya que los individuos afectados tienen tres cromosomas 21 en lugar de dos.
La palabra “Síndrome” se define como el conjunto de signos y síntomas que constituyen una enfermedad, independientemente de la causa que lo origine y el término “Down” es en honor a John Langdon Down quien fue la primer persona en describir complejamente este padecimiento en 1866.
Para comenzar un cambio necesitamos empezarlo en nosotros, en entender las cosas de la naturaleza, cosas que no se pueden cambiar y las cuales debemos aceptar, así como aceptar a todo ser humano sin importar sus capacidades o discapacidades, al final, todos somos iguales, todos somos hijos de Dios. Para eso hice este proyecto que más que personal es global, por que es un tema que nos incumbe a todos.
Al hacer este proyecto disfrute mucho cada momento pues este angelito es mi hermano, me ayudo a valorar mucho más lo afortunada que soy al tenerlo. También me dio la oportunidad de conocer más a mi hermano, ver su verdadero entorno como en la escuela, con sus amigos las cuales yo no había tenido el tiempo de conocerlo.
Me hizo darme cuenta de cuanta gente apoya, quiere y acepta a mi hermano. Conocí más personas con discapacidades y aprendí tanto de ellos, que lo que quiero es que la gente deje a un lado la ignorancia y aprenda como yo aprendo día con día de ellos, porque ellos son maravillosos y tienen el don del amor ese don que a la humanidad le falta y que si se dieran la oportunidad de conocer a estos angelitos aprenderían a amar, yo quiero y espero hacer ese cambio en mis compañeros con este pedazo de mí que dejé plasmado en mis fotografías.
¡Anímate y haz el cambio!
Escrito por: Pamela Orta.






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